Finde-puente
Lo cierto es que hacía tiempo que no tenía yop tanta actividad social. Y tantísisisisisisima ha sido que me da que la voy a resumir bastante, porque si no me queda un artítulo tipo de los de grelinno o Ann o uno desos que te lo imprimes pa cuando tengas dos horas libres y leerlo. Todo comenzó a eso del viernes cuando volvía yo del gimnasio en que mi er Manué y yo nos miramos y nos dijimos "¿habrá que salir cenados?". Y salimos con un changüi en el cuerpo para aguantar la cita del viernes noche.
Para cuando llegamos, ya teniamos cuasi completito todo el puente tras diversas llamadas y encuentros. Llegamos al Sierra, conocimos al fin a la rana que habla, que es más majo que las pesetas. Los siete que andábamos a anduviamos por allí nos fuimos al Naranja, al Moon y al The Angel. Entre otras cosas, la noche sirvió para aprender que en la Sauna Paraiso no hay tabaco.
Coltcub nos había invitado al día siguiente a comer pero como yo no estaba nada seguro de si tendriamos cuerpo al despertar para ir, lo dejamos mejor en un té con pastas. Pero como no nos despertamos con cuerpo jota nos llamó E., la del barco para comer cerca de casa. El almuerzo se alargó hasta casi las 19:00, con visita incluida a su ático de la Castellana. Después, conocimos el apartamento de Coltie por los barrios del Norte (yo llevaba botella de oxígeno, por si acaso). Por la noche, cena en casa de D. con visionado de Eurovisión 1984 (el de Bravo y su "Lady, lady"; el de Belle & The Devotions) y conmigo construyéndome una ciudad estupenda con el SimCity. Iba a haber copas después, pero decidimos hacer una retirada táctica a dormir a casa.
El domingo estaba yo ilusionado con que el reloj marcase que eran las 10:43, pensando que era una hora menos, hasta que mi er Manué me dijo que la noche anterior lo había ya puesto en hora, grrr. Me fui al rastro, que una es rica, pero también me gusta, ya sabéis, sentir a la plebe cerca. Después, el vecino nos había invitado a comer en su casa pero como no les apetecía cocinar, pues nos llevaron a Casa Granada, una bonita terraza de Tirso de Molina. Igualmente, el almuerzo duró hasta las 20:00. Por la noche tocaba En Plan Travesti, pero finalmente reservamos energías para otra vez porque además tenía un dolor de cuello de cojones, mejor dicho, un dolor de cuello terrible, que no es que me dolieran los cojones del cuello ni el cuello de los cojones, ni nada deso.
El lunes nos pusieron un bonito día de trabajo para que no nos pensásemos que todo el monte es orégano. Endrogado vivo gracias a las pastis que me dieron para el cuello de los cojones o los cojones del cuello, llegamos a la cena, después al Naranja (donde soltamos a socializarse a nuestro amigo Ayor) y después a la fiesta de Halloween que la Prohibida nos tenía preparada en Coppelia. Yo me lo pasé genial, porque además por fin conocí a Ivan Trash. Escuché el nuevo single de CHYCHA (¿qué haces que aún no lo has escuchado?). Con Roberta Marrero me lo pasé genial (siempre hace gracia ver como la gente se vuelve loca con el "Estoy llorando por ti").
Con el cuello realmente jodido tras admirar el escenario tanto rato y con Ayor la mar de entretenido, me despedí de la humanidad humana que había por allí y me largué para casa, jaté tú, donde si no hubiera estado tan cansado, hubiese hecho un post poniendo de vuelta y media el sonido de los directos en Coppelia, jurjur.
En fin, con esto, una foto de Duncan (arriba; que le pillé mientras se cambiaba, jurjur) y un fotolog de brasileño, os dejo a ver si mañana tengo alguna neurona de vuelta a mi cerebro.


