Indignadísisisisima
Hoy no tengo ni mijita de ganas de escribir ni de pensar ni de nada de nada. Ayer fuimos a comprar a Caramelo. Cuál fue mi sorpresa que llegamos y ¡estaba cerrado! Claro, cualquier persona humana se hubiera desesperado pero yo tiré de teléfono y llamé a Javi: "Oyesss, que me abras". Pero ¿no pretendía el tío abrirme para hacerme pasar al almacén porque aún no tenían la ropa de la nueva temporada colocada? Vamos, ¡yo en un almacén! Es que estoy seguro de que ni en Calvin Klein subieran atrevido a tanto.
El caso, que no mapetece contar nada hoy. Aprovecho que a colación del artículo de ayer, uno de mis miles de millones de fans (que por la foto que envió, está bien bueno) me ha enviado su salida del armario. Paso a copiar, pegar y resumir (ctrl+e, ctrl+c, ctrl+v, del, del, del...).
[escena primera: mamá, hermana mayor y el susodicho]
- ... soy homosexual.
[30 segundos de drama]
- Y tengo un novio estupendo y tal y tal.
[minuto y medio de drama, que mamá nunca vio telenovelas y no fue nunca capaz de alargar el tema]
[escena segunda: el susodicho en la habitación. Entra la hermana mayor]
- ¿Y, bueno, cuando te vas a operar? - pregunta la hermana mayor, que rondaba la treintena de años.
- [Risas]
- Bueno, es que...
- [Más risas]
- ... en algunos programas de televisión salen muchos que dicen que no pueden aguantar más y necesitan operarse cuanto antes para ser plenamente mujeres.
[Tras alguna risa más y una bonita explicación sobre la diferencia entre orientación sexual (me gusta esto y/o lo otro) e identidad sexual (me siento esto y/o lo otro)]
- A ver, ¿tú me has escuchado bien? ¿No he dicho que tengo novio? ¿Acaso insinuabais que ambos nos íbamos a operar para hacernos mujeres y después nos íbamos a volver lesbianas para seguir juntos? ¿No ves que es absurdo?
- Pooozí...
Si es que uno nunca sabe lo que se va a encontrar en pleno siglo XXI. De todas formas, lo que sí sabemos es qué podemos encontrarnos en Brasil gracias a algún fotolog de brasileño.